miércoles, 29 de septiembre de 2021

 Os deseo MUCHAS FELICIADES en vuestro santo a todos los Miguel, Rafael y Gabriel del grupo y os mando un fuerte abrazo.  Rafael Gª-Fojeda

viernes, 12 de junio de 2020

A LA VEJEZ...

Estaba convencido de que el origen de mi lesión cerebral era un movimiento involuntario mío dentro del útero de mi madre. 
         Hoy, el informe de mi última resonancia magnética, desvela cuál pudo ser el motivo. Este es el texto:

ALERTA RADIOLÓGICA: Avisan desde radiología por hallazgo de oclusión carotídea derecha al hacerse la RM de control de la hidrocefalia.
          Revisada historia, la sintomatología reciente es de empeoramiento de cefalea y no de focalidad neurológica transitoria en ningún momento que pudiera sugerir problema vascular.
           Asimismo, en el estudio del parénquima en la RM, no se aprecian lesiones que pudieran corresponder con isquemias silentes, que intervencionista sobre una estenosis carotídea crítica y menos sobre una oclusión.
           No parece haber factores de riesgo que indiquen un cambio de tratamiento, que seria de prevención primaria, con antiagregación.
            En resumen: lo más probable, dada la lesión crónica tisular hemisférica derecha, es que la oclusión carotídea haya cursado de forma completamente asintomática, en contexto de una disección o que existiese un problema de circulación en ese eje desde siempre (lesión derecha connatal) y que, en un momento dado, el hemisferio derecho no ha precisado el flujo proveniente de esa carótida.


lunes, 25 de mayo de 2020

DESESCALADA

DESESCALADA

¡¡¡ Viva la desescalada !!! ¡¡¡ UUUUFFFF!!! ¡¡¡ AAAHHH !!! Por mi lesión cerebral, entre la tarde tormentosa, RUIDO, el viento racheado,  pero fuerte, RUIDO y ¡¡¡ obras en un piso de mi escalera, a base de radiales, martillazos, voces de los albañiles que retumban y algún que otro añadido, RUIDO !!! llevo un día de DOLOR CONSTANTE DE CABEZA que no se lo deseo ni a mi peor enemigo !!! Pues, ni siquiera el fármaco "Metamizol" me causa efecto paliativo.
        Mi esperanza estriba en que son las 17,45 horas y, supongo que, al menos los albañiles, se irán a las 18,00. ¡SÍ! Mas la tormenta parece que se acerca.

viernes, 22 de mayo de 2020

RESONANCIAS

Esta es la comparación de imágenes de hace cuatro años y del pasado 23 de Abril.






Se nota la diferencia. La pega surge cuando recibo cita de nuevas sesiones de rehabilitación ¡¡¡ Enero 2021 !!! Un retraso ¿NORMALÍSIMO? Creo que es "demasiado pronto".Por supuesto, se ha reclamado.

viernes, 24 de abril de 2020

RESONANCIAS MAGNÉTICAS


RESONANCIAS MAGNÉTICAS

Tenía cita, ayer, para hacerme una. Tanto Laura como yo pensamos que será de cervicales para ver cómo están casi cuatro años después de mi operación por estenosis medular; es por la tarde a última hora, por lo cual, la mañana transcurre como cualquier otra, eso sí, con la seguridad de tener que comer antes, pues, previamente a la prueba, debo de estar ¡6 horas! en ayunas ¡qué le voy a hacer sino cumplir con la norma! 
Después, cuando es momento de marcha ¡al hospital que nos vamos! Al llegar, menos mal, es corta la espera pues, enseguida nos avisan.
Al ser resonancia de cervicales, ni me hacen desvestirme; gracias, porque la temperatura de la sala es, más bien, fresca al entrar, frescor que pronto se esfuma. Así las cosas, me ayuda la radióloga a subir a la máquina, sujeta mi cabeza con un duro collarín y vuelvo a preguntarme ¿no era de cervicales? ¡No! Es de cráneo. Me da un timbre... para avisar si acaso me ocurre algo y en el dedo índice izquierdo me coloca una especie de pinza, quizá para ir controlando mi frecuencia cardíaca y me da dos tapones para los oídos pues, los imanes de aparato lo que producen son ruidos de distintas frecuencias e intensidades, pero ¡¡ESTRIDEEEEEENTES!! a más no poder, que, para mí, son los peores, por lo que los tapones me sirven de, prácticamente, NADA; sin embargo, tengo que sufrirlos sí o sí. Acto seguido, me introduce en la máquina y me habla con voz no imperativa: "Tiene que permanecer muy, muy quieto porque, si se mueve lo más mínimo, hay que empezar de nuevo la prueba". Y yo, como el genio de la lámpara de Aladino, pienso: "Escucho y obedezco".
Cierro los ojos para abstraerme lo más posible y... ¡a aguantar la paliza sonora!


  
         ¡¡¡Aaah, por fin concluyen 30 minutos de tortura!!! -digo para mis adentros-; la radióloga ha salido y, cuando vuelve, me espeta: “He hablado con su mujer porque ya no tengo más pacientes, y la he comentado que si le parecía bien, le hago la resonancia cervical, ya que han venido y así no les hago volver otro día. Ha asentido, de manera que, por eso, he regresado; así que, por favor, túmbese de nuevo”.
Y yo, que estaba tan contento, pienso: “Mi gozo en un pozo ¡vaya! No me queda otra que continuar”. La radióloga empieza por decirme: “Son 20 minutos más, total…” y, resuelta, me coloca justo debajo de la barbilla, en el inicio del pecho, un aparato auxiliar -nada liviano, por cierto- que, debo de soportar, cómo no, inmóvil durante la exploración que, espero, deseo y, sobre todo, confío en que no se le ocurra, por aquello de “ya puesta…, así practico”, hacerme otra más del dedo gordo del pie izquierdo o, a saber de qué parte de mi ya maltrecho esqueleto.
Por suerte para mí, el final de la segunda exploración es el fin de un largo suplicio postural -50 minutos que me han parecido 5000-; por descontado, ella me tiene que ayudar a ponerme de pie, sujetándome ligeramente porque no me mantengo seguro y, además, me noto bastante aturdido y gracias que, no he de vestirme pues, si lo debiera de haber hecho, doy con mi cuerpo en  el santo suelo de baldosas y, probablemente, me hubiese dañado alguna zona más.
En definitiva, una experiencia bastante, muy dura para el físico, pero que, veinticuatro horas más tarde, la mente me permite contar, creo que con suficiente lucidez.

miércoles, 1 de abril de 2020

CORONAVIRUS


Como alma que llevan mil demonios, olisqueando banquete a lo lejos, recorre muy veloz y sin complejos  olas y tierras, afina su armonio ordenando el pensar asaz complejo. Notando que al oeste se aproxima, apréstase muy firme a la batalla, ve seguro el triunfo con cizalla, inicia lucha que vidas suprima. Resulta la estrategia convincente. Une a los enemigos en el frente: salvar la vida es el fin preferente.




viernes, 20 de marzo de 2020

DEL SACERDOTE ALLENDE EL OCÉANO...

¡¡¡Hemos tenido noticias!!! Llamó Paco Guijarro y contó que él se encuentra bien de salud, que también está confinado pues lo están la capital y tres ciudades más, que, incluso los mayores de 70 años no pueden entrar en supermercados por lo que, en su comunidad, mandan a una persona joven de recadero. Aprovechando su confinamiento, está rehaciendo una tesis suya sobre El Apocalipsis de cuando estaba en el Seminario. También nos cuenta que una misa de la parroquia donde él vive se retransmite por Internet y la siguen habitualmente ¡unas 2,000 personas! algo que, ni con mucho, alcanza la asistencia presencial un domingo cualquiera.
Nos envía abrazos para todo el grupo.

sábado, 25 de enero de 2020

¿PODEROSO CABALLERO...?



Durante la temporada liguera pasada, el encuentro entre el Girona y el Barcelona se pretendió disputar en Miami -de acuerdo los dos clubes-, pero la Real Federación Española de Fútbol emitió una carta a La Liga para comunicarle las razones por las cuales desautorizaba ese encuentro correspondiente a la jornada 21 fuera de España, en la que destacaba como principal la de no adulterar la competición. Ni la UEFA ni la FIFA veían con buenos ojos la idea de la patronal del fútbol. Por otra parte, la AFE, sindicato de futbolistas, tampoco le convencía el hecho de llevar el fútbol al otro lado del charco en plena competición.
Se llega, tiempo después, a la disputa de la Supercopa de España. La F.E.F. hace suyo el sistema de “final a cuatro” como en la Euroliga de baloncesto y lo pone en práctica, pero siendo una competición nacional, la Real Federación decide que se lleve a cabo… ¡¡¡en Arabia Saudí!!!
         Realmente, según mi modesta opinión, es una cacicada total y absoluta pues lo que se decide entre clubes lo tumba, mientras lo que decide el organismo superior se lleva a cabo “PORQUE LO QUE YO ORGANIZO NO LO DISCUTE NADIE”.
         La principal verdad de este asunto es, lo pienso, las “perras” que  le suponían a la federación semejante dislate. Nada importaba el desembolso de los clubes ni demás ‘pequeñeces’; el único objetivo era el ‘money, money’ que se canta en la película Cabaret.
         En esta decisión, para mí, lo relevante, por encima de otras consideraciones, era lo que escribió Quevedo ¡¡en el siglo XVI!!: PODEROSO CABALLERO ES…DON DINERO.



sábado, 28 de diciembre de 2019

DEMOSTRACIÓN DE CARIÑO

El pasado verano, mi sobrino-nieto Óscar, de tres años, ya me enseñó su gran humanidad cuando me vio andar dificultosamente, le dije el porqué y me respondió "yo te ayudo". Ahora en Navidad, ha vuelto desde Holanda, donde vive con sus padres, para pasar estas fiestas en Madrid. Aprovechando la oportunidad, vamos a pasar un rato con mi sobrina, su marido y sus dos hijos. Pues bien, Óscar me ve llegar en la silla de ruedas; nada más ponerme en pie para saludar a todos ¡oh maravilla! el niño deja lo que está haciendo y se lanza sobre mis piernas, dándome un largo abrazo en ellas, contento de verme, como si él, con tres años y medio, hubiese intuido que yo podía no acudir y, en consecuencia, que no me vería.
            La verdad, para mí supuso un momento encantador, hasta tal punto, que casi se me saltan las lágrimas de emoción. Desde ese momento, todo fue, como se canta en el villancico,  alegría, alegría y placer.

domingo, 17 de noviembre de 2019

Entrega de insignias Real Madrid 2019

Ayer acudí a la entrega de insignias del Real Madrid. El acto me resultó algo cansado, pero lo aguanté y disfruté con Laura y otro amigo; yo recibí la de oro y brillantes He aquí las muestras.





miércoles, 25 de septiembre de 2019

¡¡Campeones!!
(escrito por Laura)

Vemos en la tele que, durante unos días, va a estar expuesta la Copa recién ganada por nuestra Selección de Baloncesto en la sede de la Comunidad de Madrid.

Rafael expresa su deseo de ir a verla. Como nuestra Tarjeta Azul nos permite “colarnos” en Madrid-Central, nos animamos a ir esta mañana. Hace mucho que no pasamos por el centro y, al fin y al cabo, tenemos tiempo de sobra para hacer turismo.
¡Ja! Que nos “permita” no quiere decir que nos “facilite”…
¿Quién dijo que se había reducido el tráfico en un 75 u 80 %?
Claro, que, al peatonalizar, poner carril-bici, ampliar aceras… el sitio por el que pueden transitar los vehículos se reduce a la mitad de la mitad y los embudos son espectaculares. Además: obras en Canalejas, en el paseo de Recoletos, en plaza de España… la mitad de la mitad de la mitad de la mitad.

Encontramos un sitio para aparcar casi esquina con Mayor. Me tengo que bajar a retirar unas vallas que me estorban, aparte de los coches que giran en la esquina donde trato de hacer mi maniobra lo mejor posible.
Bajamos calle Mayor hacia Sol. La acera está bastante lisita… ¡menos mal! Pero los rebajes en los pasos de peatones, ¡infernales! Así que, al segundo cruce, bajamos a la calzada y ¡pa’lante! ¡El que venga detrás, que arree!
Finalmente, llegamos a la Real Casa de Correos, tras cruzar la calle del Correo ¡¡empedrada!! con los consiguientes botes para el cuello de Rafael.
Desde la calle al arco de seguridad de entrada, hay una rampa empedrada en “tiempos de Carolo”. Aquí ya Rafael se pone en pie y la sube andando para evitar más rebotes –y no precisamente de baloncesto-.

Y aquí, por fin, tenemos la famosa Copa. ¡¡Aleluya!!

Es preciosa. Y nos la merecemos casi tanto como Rudy, Llul y compañía.


Nos llama la atención que no hay nadie para verla: otra pareja y nosotros. Nos hacemos pausada y mutuamente las fotos. Luego llegan un par de personas más.
¡Seguro que, si fuera de Fútbol, no se podría entrar por la aglomeración de gente! ¡¡Qué penita!!

La vuelta al coche la hacemos por la otra acera que está más llanita.
El recorrido en coche entre la calle Mayor y Cibeles nos cuesta más de media hora. De allí a casa, 15 minutos.

¡Qué buen invento lo de Madrid-Central!

 
¡Ojalá que se anime más gente a ir a ver la Copa! Los que podéis, id en metro, andando, en bici… ¡Vale la pena! Quizá tengamos que esperar unos años para verla otra vez…
¡¡Enhorabuena, Campeones!!


 Para mí ha supuesto un gran esfuerzo físico, pero estoy MUY CONTENTO de haber ido.






miércoles, 21 de agosto de 2019


Las Edades de la Vida. Recuerdos de un verano...
(escrito por Laura)


Me siento una privilegiada por poder salir unos días de este incómodo y ajetreado Madrid. Aunque…
Este verano no lo recordaremos como uno de los mejores de nuestra vida.
Rafael se siente cada vez más torpe y aturdido.
Bajar a la playa se convierte en una prueba complicada y el baño en el mar, casi misión imposible. A pesar de la inestimable ayuda de su hermana y su mujer, se siente inseguro, se fatiga mucho y no se mete más que un par de veces.
El apartamento es muy caluroso, el entorno ruidoso; la cama, dura. ¿Será que nuestros huesos están cada vez más doloridos?

En el otro lado de la balanza, nuestros incansables sobrinietos ponen el contrapunto alegre a nuestro verano.

Me quedo con los buenos recuerdos:

Un niño rubito sonriente que corre hacia su tío, gritando: “¡Tío Rafael!”

Una pequeñaja que comparte conmigo su galleta empanada en tierra. ¡¡Mmmmm!! ¡Qué rica! Nunca probé manjar más exquisito.

Un mojito y una buena charla con los amigos al final del día.

El baño en el mar. A veces, con todo el mar para mí.

Un niño con su insaciable curiosidad y sus interminables: “Y, ¿por qué…?”

La luna llena, jugando al escondite entre las nubes.

Los fuegos artificiales en la playa.

Unas cañas tendidas al borde del mar a la caída de la tarde.

Óscar, de 3 años, acercándose a su tío para preguntarle: “¿Estás malito?”
A la afirmativa respuesta de Rafael, el peque, después de uno de sus “y, ¿por qué…?”, le suelta un “Te quiero mucho, tío Rafael”.
Se nos enternece el corazón y, por un momento, se nos olvidan todos los males.

La última noche, me acerco a la playa para despedirme del mar y de la luna…
Al llegar, no está la luna. No ha salido todavía…
En ese momento, por encima del horizonte, una media luna naranja se asoma a saludarme. Por un breve instante, la veo llena, redonda… y finalmente, se esconde detrás de un nubarrón.
Es una experiencia mágica de verdad.

¡¡Hasta pronto, Mar!! ¡¡Hasta siempre, Luna!!



lunes, 13 de mayo de 2019

¿DE PASEO ?

Como cada día, esta mañana, en la silla de ruedas,  me lleva Laura  al bar a tomarme un cafetín. Vivo en el 15 de la calle y el bar está en el 7. No hay problema nunca, pero hoy sí. La acera, llena de terrazas y de locales -ved las fotos- En cambio, hoy había algo más y lo muestra el 4º fotograma. No se podía pasar, pero lo peor es que ese corte se ha hecho sin previo aviso como suele ser habitual, por ejemplo, con un camión de mudanzas. Fíjese sobre todo la vista en las fotos 2 y 4; en la última, hay gruesas guías que impiden seguir avanzando; debe ser el rodaje de algo.
Y, encima, el responsable del cotarro alega que tiene todos los permisos en regla. No lo dudo, pero, aunque los tenga creo que NO SE PUEDE CORTAR UN PASO TOTALMENTE DURANTE CASI DOCE HORAS.



viernes, 3 de mayo de 2019

AYER Y HOY


 
El Día de la Comunidad hubiera sido un 2 de Mayo más para Laura y para mí de no tener una particularidad que lo hizo destacar.
                Por la tarde, regresamos de dar un paseo; entramos en el portal, abrimos el ascensor y presiono el botón de nuestro piso; vamos de pie como cada vez. La cabina arranca, pero… a unos sesenta centímetros del suelo, debe ‘pensar’: “Es fiesta, necesito descansar aunque sea un rato”. Y, naturalmente, se detiene sin consultarnos. Nos deja encerrados y de pie. De inmediato, doy al botón de alarma, responden desde la central que mandan a alguien.
                Mientras, sale un vecino y otro y otro que ayudan como pueden. El primero nos sugiere llamar a los bomberos, algo que ya Laura intenta, consigue y, tras ello, la voluntad de los de fuera, sigue colaborando; las puertas de la cabina, abiertas y una de ellas en ángulo agudo con su carril. Entre todos logramos abrir la silla para yo poder estar sentado y no cansarme.
               
 No sé si la empresa enviaría a alguien, creo que no. La policía corta la calle. Los bomberos llegan en minutos nos preguntan si estamos bien y, tras nuestro sí ¡manos a la obra! Desconectan la luz un rato y, tirando de las poleas que sujetan la cabina, logran dejarla a nivel del suelo. En poco tiempo pues, los dos salimos; sin embargo, me queda lo más costoso: con la barandilla de la escalera a izquierdas, subir hasta casa. Empiezo despacio, con Laura atenta a cualquier contingencia y, tras muchísimo esfuerzo, consigo alcanzar la meta.
               

Reposo lo suficiente -está anocheciendo- y, con horas por delante, me preparo para ‘la que se avecina’ dado que hoy, aunque los operarios están ya trabajando en el asunto cuando salimos temprano, he de bajar andando los cuatro pisos; de todas formas, tengo muy buen sabor de boca por el doble logro. Al regreso, está resuelto el problema y podemos salir una segunda vez ¡menos mal!
Son las dieciséis horas  y, acabando de escribir el relato, vuelvo a escuchar la alarma. Otra vez idéntica “movida” a la nuestra ayer, con diferente protagonista.
Me faltan adjetivos para descalificar a los ¿reparadores?

miércoles, 24 de abril de 2019

"PIEDRECILLAS"



 El pasado lunes 21, fui con Laura  al ambulatorio para que la doctora me viese el dedo en resorte. Al llegar, encontramos que el ascensor está averiado y he de bajar a consultas por escaleras ayudándome como puedo; ya abajo, suelo recién fregado por lo que ¡una miaja más de precaución! Poca  antesala, pero la doctora no está, hay una suplente que, menos mal, nos atiende correctamente y me manda una radiografía para adelantar tiempo.
            Satisfechos por el trato recibido, a la salida, le preguntamos al celador  por la médico y nos cuenta que se ha ido forzada por su circunstancia -llevaba todos estos años como interina de la anterior, la plaza no la ganó por oposición-. Lástima pues ya le había cogido el tranquillo a mi situación. Así que, cuando me reciba la nueva titular ¡otra vez a contar la peculiar historia de mi enfermedad!
            Volvemos a casa y, en la acera, dos motos bien aparcadas ¡entre las señales del lugar reservado para minusválidos en la calzada! Laura, no se corta, me acompaña a casa y emplea unos minutos para escribir sendas notas que coloca en ambas con cinta aislante. Lo más inaudito es que cuando telefonea posteriormente a la Policía Municipal para comunicar lo ocurrido, la ‘funcionaria?’ al otro extremo contesta: “¿Pero pudo usted sacar la silla de ruedas del vehículo?”  Tras la respuesta afirmativa de ella, la ’funcionaria?’ responde: ¡Ah, bueno! Y debió exhalar un enorme suspiro de alivio.

miércoles, 17 de abril de 2019

EXPERIENCIAS OPUESTAS


Ayer, donde tomo café, vi a una joven pareja con su hijita de no más de tres años. Se fijaron en mí al observar que entraba con dificultoso andar y eso propició su pregunta, en cierto sentido indiscreta, pero, sin duda, llena de curiosidad. Les conté someramente mi caso y se asombraron. Acababan de regresar del hospital donde su nena, por un virus, había sufrido un ataque epiléptico e incluso perdido un instante la conciencia y, por lógica, estaban preocupados, así que, les tranquilicé lo más que pude, pero verme fue lo que más les calmó.
A Laura le pedí luego que les enseñara la foto de mi lesión; entonces, sí que se quedaron pasmados y…con más sosiego que, para mí, tras todo lo hablado, fue lo importante…mi obra buena del día.
Hoy, voy a comprar tabaco. Al salir del estanco, una señora me mira y me suelta: “¡Si no fumara, andaría mejor!”; me sorprende tanto su frase que me impide contestarla de inmediato: “¡Usted qué sabrá por qué ando mal, meticona!”. Sin embargo, a continuación, pienso: “Si le hubiese dicho lo que se merecía, habría perdido toda la razón” pues la habría respondido con palabras fuertes; así, fue una ‘piedrecilla’ de la mañana.
Además, aseguran dos refranes: “¿Quién hace caso de medios días habiendo días enteros?” “A palabras necias, oídos sordos” o, con un lenguaje más rimbombante, “A palabras incongruentes, Trompas de Eustaquio en estado de interceptación”.

martes, 9 de abril de 2019

AVANCE

Hace pocos días, la neurocirujana me dijo que ya no podré andar bien sobre todo porque la operación para reducir la fractura de la cabeza del fémur izquierdo, anterior a la suya, quedó bien, sí, pero... el músculo correspondiente está débil aún y dificultado por la cicatriz, ha perdido espacio y elasticidad para regenerarse por completo.
    Así pues, esta mañana, con Laura algo pachucha, la obligo a quedarse en casa y yo bajo a tomar mi cafetín y hago la compra mañanera. Ida y vuelta son bastante lentas aunque hago valer mi seguridad andando muy despacio con la silla de ruedas como andador. No es largo el camino, pero sí la calle está en cuesta, por tanto, son mayores esfuerzo y cansancio.
      Después de todo, logro mi propósito. Parafraseando a Neil Armstrong: "Un pequeño paso para otros, pero un avance para mí". 

martes, 2 de abril de 2019




¡PRUEBA SUPERADA!
(Escrito por Laura)

Ayer recibo una carta certificada de la Junta Electoral. Me han designado como presidente/vocal suplente de mesa. ¡Qué ilusión! El sueño de mi vida: pasarme 14 o 15 horas de un domingo metida en una sala sin ver la luz del sol…
Inmediatamente, veo la lista de Excusas para librarme. Una de ellas es “tener entre 65 y 70 años… renuncia voluntaria”. ¡La mía!
Por si eso no es suficiente, hago fotocopia del Dictamen de Minusvalía de Rafael. Más vale ir preparada.
Esta tarde, Rafael se ofrece a acompañarme y nos vamos a la Junta Electoral de Zona, en la calle Manuel Luna.
Ahora entiendo por qué ese barrio se llama Estrecho. La calle en cuestión es estrechuca, en cuesta y las aceras tienen el ancho mínimo para que pase una silla de ruedas… ¡con una farola en medio, cada pocos metros! Además, en ese tramo de calle, hay 3 talleres mecánicos con sus vados correspondientes. Por si fuera poco, tenemos que dar una vuelta a la manzana y aparcar dos calles más arriba. Delante de la Junta, no hay ninguna plaza para Personas de Movilidad Reducida.
La excursión se convierte en una Gymkana: meto a Rafael sentado en su silla de ruedas por mitad de la calzada, con todos los coches de frente. Cuando llegamos a la oficina, no hay rebaje en la acera, la puerta –de entrada y salida- es estrecha y desemboca en el arco de seguridad y el escáner. Ni os cuento la maniobra en doble ese que tengo que hacer.
La verdad es que todo el mundo se muestra colaborador y amable y, en cuestión de minutos, terminamos la gestión.
Cuando salimos, el policía de servicio y el del escáner se ofrecen amablemente a echarnos una mano. Mano que aceptamos, pues aquello es tan estrecho, que temo volcar la silla y que Rafael acabe con sus maltrechos huesos en el asfalto.
Lo “divertido” es que, durante el rato que dura la maniobra, todo se para. Primero, porque formamos un tapón en la puerta y segundo, porque las dos personas de seguridad están echándonos una mano.
El policía, mirando la acera hacia arriba con ojos de espanto, me pregunta: “¿Por dónde van a subir?” Contestación: “Por la calzada. Vamos a subir delante de los coches”.
Y… dicho y hecho. ¡¡Pa’rriba!! Con un buen par de… ¡narices!


miércoles, 20 de marzo de 2019

EQUINOCCIO Y EQUILUX


El equinoccio de primavera será hoy 20 de marzo de 2019 a las 22,58 horas; en ese momento, entrará la nueva estación astronómica. Las horas de luz y oscuridad se igualan...pero no exactamente pues el sol se pone para nosotros cuando su centro está en el horizonte, pero hasta que no se oculta por completo hay diferencia de medio minuto debido a la refracción atmosférica. Sin embargo, el instante exacto de la paridad día-noche, se produjo el pasado día 17, el día del equilux, cuando la inclinación del eje terrestre respecto de su plano fue idéntica en ambos hemisferios y mientras en el norte comienza la primavera, en el sur, empieza el otoño.




    Un comentario posterior asegura que hoy, contra lo que se suele creer, el día ha durado unos 15 minutos más que la noche.